Consejos para candidatos

La trampa del “Estoy abierto a cualquier cosa”: cómo no diluir tu perfil cuando estás desesperado

“Ahora mismo aceptaría lo que sea.” El problema no es estar abierto. Es parecer perdido. Cuando un candidato me dice que está abierto a todo, no pienso “oh! qué adaptable”. Pienso: "No sabe lo que quiere". "Está desesperado". "Me…

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“Ahora mismo aceptaría lo que sea.”


El problema no es estar abierto. Es parecer perdido.

Cuando un candidato me dice que está abierto a todo, no pienso “oh! qué adaptable”. Pienso: "No sabe lo que quiere". "Está desesperado". "Me va a decir que sí a cualquier cosa… y luego se irá en cuanto le salga algo mejor."

Y esto, aunque seas brillante, te descarta automáticamente en procesos bien gestionados.


La mente del reclutador funciona con etiquetas claras

Piensa en tu perfil como si fuese un bote en una estantería de supermercado. Si no sé si es mermelada, crema facial o pintura, no lo cojo. Por si acaso.

Cuando te defines de forma ambigua, estás obligando al reclutador a hacer un esfuerzo que no va a hacer. Y no es porque no quiera ayudarte. Es porque no tiene tiempo ni margen de error.


Caso real: el financiero “versátil”

Hace poco entrevisté a un candidato con un perfil potente: CFO EMEA en empresa industrial, buen inglés, buena formación, 17 años de experiencia.

—¿Qué tipo de rol estás buscando? —le pregunté. —Estoy abierto a cualquier cosa: control de gestión, estructuración, M&A, FP&A... Lo que sea.

Boom. Se acabó.

No porque no valiera. Sino porque en ese momento dejó de ser una solución clara para una necesidad concreta. Lo que percibí fue: no tiene foco. Y sin foco, no hay confianza.


¿Qué decir entonces, si realmente estás abierto?
Aquí va una fórmula concreta que funciona:

“Estoy centrado en posiciones de [tu área fuerte] dentro de [el tipo de empresa donde mejor rindes], pero también estoy explorando otros entornos donde pueda aportar valor con mi experiencia en [tu ventaja clave].”
Ejemplo:

“Mi foco está en posiciones de control de gestión en industria, pero también estoy explorando entornos B2B donde pueda aplicar mi visión financiera y orientación al negocio.”
Es decir: enfoque claro, pero con cintura.


Qué hacer si de verdad estás en modo supervivencia

Si necesitas trabajar ya, tu estrategia no puede ser verbal. Tiene que ser táctica:

Crea dos versiones de tu perfil. Una especializada (para procesos buenos) y una más generalista (para salir del paso).
Segmenta a quién le cuentas qué. No todos los interlocutores tienen que ver el mismo “tú”.
Busca ingresos, no solo empleo. Freelance, interim, asesoría… sin que eso diluya tu perfil de fondo.

No es falta de foco. Es miedo.
Lo sé. Cuando uno está en el paro o en transición, lo último que quiere es cerrar puertas. Pero lo que necesitas no es tirar más cañas. Es lanzar el anzuelo correcto.

Y eso, créeme, empieza por dejar de decir que estás “abierto a todo”.



🎯 Ejercicio práctico: Aterriza tu enfoque profesional en 15 minutos

Haz esto en una hoja en blanco (sí, a mano funciona mejor):

1. Define tu "zona de excelencia"
👉 Responde en una frase: ¿En qué tipo de posición y entorno profesional rindes al máximo? Ejemplo: “Dirección financiera en pymes industriales en crecimiento.”

2. Enumera tus 3 competencias diferenciales
No pongas lo obvio. Piensa en lo que más valoran de ti tus jefes o clientes. Ejemplo: visión estratégica, control de costes, liderazgo de equipos técnicos.

3. Formula tu frase foco
Con lo anterior, construye una frase tipo:

“Estoy enfocado en posiciones de [posición] en [tipo de empresa], donde pueda aportar mi experiencia en [competencia 1], [competencia 2] y [competencia 3].”
✅ Esa frase la usarás en tu CV, en entrevistas, en LinkedIn… y cambiará cómo te perciben al instante.

4. Test de validación
Compártela con 3 personas de confianza y pregúntales:

“¿Si oyes esto, sabes en qué debería trabajar yo?”
Si te dicen “más o menos”, vuelve a simplificar. Hasta que sea claro, concreto y convincente.

Y ya sabes que mi blog no te va a dar un trabajo directamente, pero seguro que te ayuda a conseguirlo.

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¡Saludos!

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