Llegar al C-Suite es una cima que pocos alcanzan. Pero incluso desde la cúspide ejecutiva, muchos líderes ambiciosos miran hacia un nuevo horizonte: el consejo de administración. Convertirse en consejero no es solo un cambio de rol, es un cambio de perspectiva, de influencia y, sobre todo, de propósito. ¿Cómo dar este paso de forma estratégica y sin fisuras? La respuesta está en un plan de carrera blindado.
1. Comprende que no es una evolución, es una reinvención.
La transición del C-Suite al Board no es un ascenso, sino una transformación a pesar de lo que piensen muchos. En la dirección ejecutiva, lideras; en el consejo, guías. Como CEO o directivo, tu valor se mide por la ejecución. Como consejero, por tu capacidad de juicio, independencia y visión estratégica, esto último lo más demandado por los fondos de inversión y private equity.
Según un estudio de mis colegas de Spencer Stuart, más del 65% de los nuevos miembros de consejos en Europa proceden de posiciones ejecutivas previas, pero solo el 28% estaban preparados para el cambio de mentalidad que exige el gobierno corporativo. La diferencia la marca la preparación consciente.
2. Desarrolla una narrativa de valor sólida.
Un plan de carrera blindado no comienza con el currículum, sino con la narrativa. ¿Qué aportas a un consejo? ¿Qué tipo de empresas necesitan tu perfil?. La mayoría de los directivos que me contratan creen que pueden aportar valor a todo tipo de empresas. Solo te digo que NO. Es importante buscar realmente dónde puedes aportar, de lo contrario, lo único que harás será lastrar tu carrera en los consejos, ya que no serás considerado para otros y tu nombre podría quedar en el olvido.
El 79% de los presidentes de consejo en España afirman que la fit cultural y la claridad en la propuesta de valor son determinantes para seleccionar nuevos consejeros (Fuente: KPMG, Informe sobre Buen Gobierno 2024).
3. Invierte en visibilidad estratégica.
Muchos ejecutivos asumen que su trayectoria habla por sí sola. No es así. El acceso al consejo requiere visibilidad en los círculos adecuados.
IESE, ESADE o IC-A pueden darte visibilidad en la parte formativa de buen gobierno y en el network que necesitas. Invierte en ello y no esperas que vengan a buscarte sin más, porque no creo que pienses que eres el único que quiere entrar en consejos, ¿verdad?
Un estudio de Harvard Business Review reveló que el 63% de los nuevos consejeros independientes fueron identificados a través de redes personales o profesionales, no mediante procesos públicos. Esto no significa opacidad; significa que estar en el radar adecuado es parte del juego.
4. Asegura un acompañamiento experto.
Blindar tu transición implica rodearte de expertos que conozcan el terreno. En Worth Horizon, vemos que el 100% de los directivos que siguen un plan estructurado con mentoring, coaching y asesoramiento estratégico consiguen al menos una oportunidad de consejo en menos de 18 meses.
Además, los perfiles que cuentan con preparación específica para funciones fiduciarias reducen en un 45% su curva de adaptación al consejo.
Además te digo que creo que somos los mejores haciendo esto :)
5. Haz un assessment objetivo y proactivo.
Un assessment profesional permite identificar fortalezas, riesgos reputacionales y lagunas en tu perfil. Según PwC, el 52% de los consejeros que no superan su primer mandato citan una falta de fit estratégico o de preparación para las dinámicas del consejo como causa principal.
El paso del C-Suite al Boardroom no se improvisa. Exige estrategia, autoconocimiento y un plan de carrera blindado que te permita avanzar con firmeza, sin depender del azar ni de contactos informales.
En Worth Horizon ayudamos a líderes como tú a diseñar y ejecutar ese plan con precisión, confidencialidad y enfoque personalizado. Porque estar preparado no es suficiente: hoy, hay que estar blindado.
Ya sabes que mi blog no te va a meter en un consejo directamente, pero estoy seguro de que te ayuda a hacerlo.
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