Lo primero de todo es tener un curriculum correcto. Si me sigues desde hace tiempo, verás que hablo muchísimo sobre el CV, por algo será. Si envías o postulas a muchas ofertas y no te llaman, es muy probable que hayas encontrado tu razón principal. No tienes un buen curriculum.
Siguiente motivo es que tienes unas expectativas totalmente irreales del mercado en las que podemos hablar de dos vertientes bien definidas. La primera de ellas es que quieres asumir puestos de trabajo en los que no tienes o la suficiente formación, experiencia o aptitudes necesarias para ello. Y la segunda es que estas pidiendo al mercado un salario en absoluto acorde a la actualidad.
Mi consejo es que te adaptes al presente, ya sea profesionalmente como salarialmente.
Mostrar desesperación. Una tarea difícil de controlar cuando es lo que te pide el cuerpo, pero hay que saber medirlo. El punto máximo es mostrar necesitas moderada, pero nunca desesperación. Esto te llevará a cometer muchos errores en las entrevistas. Lo mejor es organizarte una estrategia, seguirla y trabajar duro en ello. Si lo haces en la dirección correcta, te aseguro que tendrás resultados muy positivos.
Siguiente punto. Haces malas entrevistas, no estas preparado/a, no lo has trabajado correctamente como deberías hacerlo. Tu crees que si, pero no. Te habrás dado cuenta si haces muchas entrevistas, pero no te fichan ni recibes una oferta económica para incorporarte.
Por último. El seguimiento que haces del proceso es el incorrecto. Llamas demasiadas veces para saber el estado del proceso (aquí he llegado a ver 3 llamadas al día, empezando en el mismo día de la entrevista). Mi consejo es que agendes con tu interlocutor un seguimiento. Tener una charla programada de seguimiento es lo correcto.
Este blog no te va a dar un trabajo, pero estoy seguro de que te ayuda a conseguirlo
¡¡Abrazo!!